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Esculturas con sentido práctico y humanista en Medellín

Lunes 27 de Abril - 4:04 pm

El hombre, las aves y los abrazos son las principales obsesiones del escultor risaraldense Jorge Vélez Correa, que hasta el próximo 8 de mayo expone en la Biblioteca Central de la Universidad Pontificia Bolivariana 16 esculturas que recogen lo mejor de su obra artística.

Vélez, profesional en Filosofía y Letras y con estudios de dibujo y cerámica en Bellas Artes de Manizales, fue pupilo del maestro antioqueño Rodrigo Arenas Betancourt, que en 1989 le dio la oportunidad de estar en su taller, lugar en el que realizó, por primera vez, obras superiores a un metro.

Además, recordó, fue Arenas Betancourt quien le enseñó las técnicas mexicanas para esculpir, esto es, a ser práctico y recursivo a la hora de crear. 

“El maestro era capaz de hacer una escultura en un potrero, armaba los elementos con lo que tenía. Me enseñó que se puede ser escultor casi que con nada, la gran herramienta son las manos. Puedes armar un taller con lo que tienes cerca y hacer tus esculturas”, dijo el artista.

Y aunque este fue el gran consejo de su maestro, Vélez no dejó de estudiar, investigar y perfeccionar las técnicas aprendidas: “Lo hice por mí, pero nunca, como me enseñó el maestro, he dejado de querer el oficio elemental”.

Para él, el artista no solo realiza sus obras –esculturas, pinturas, tallados–a partir de un conocimiento técnico, también es necesario un discurso lógico, poético, que tenga sentido y relación con lo que vive, siente y piensa el artista.

En su caso, el hombre ha sido el eje central. Se define a sí mismo como un humanista, como alguien que cree en el hombre y en sus ilusiones y puede alcanzar la felicidad. Y eso se ve reflejado en la mayoría de sus obras en las que retrata sentimientos como el amor en figuras femeninas y masculinas que se abrazan o deseos tan intensos del hombre como volar al esculpir palomas, búhos o mariposas.

El risaraldense, de 54 años, todos los días en su taller en el municipio de Caldas dedica entre seis y ocho horas a esculpir sus obras, en las que trabaja principalmente tres técnicas: bronce a la cera perdida, tallo de mármol italiano y resinas, esta última, dijo, es una versión posmoderna del bronce y por su bajo costo permite al escultor tener mayor libertad, “es una técnica alegre, creativa, es la técnica de hoy y del futuro. Es de gran belleza”, opinó.

Antes de dedicar su vida a la escultura, pensó que podía ser una actividad complementaria a su labor como docente de Filosofía pero no fue así. En la docencia solo estuvo un mes, porque su verdadera pasión era el arte, hacer bocetos y esculpirlos con sus manos.

Por eso decidió dedicarle todo su tiempo y vivir de ello y aunque reconoció que ha sido difícil, lo ha logrado pues “todo lo que se propone el ser humano es posible”.

Así, ha viajado a estudiar y a perfeccionar su arte en países como Italia, Francia, Alemania, España, Estados Unidos, México, Perú y Chile. De lo aprendido, de los europeos destaca el amor por el oficio y la fraternidad que hay entre ellos, además de la capacidad para plasmar discursos “reconfortantes” con sus obras.

Y, de los Estados Unidos valora mucho, además de la fraternidad y la practicidad, el respeto que tienen los artistas por los demás estilos, que, consideró, es algo que hace falta en Colombia y otros países latinoamericanos.

Además de escultor y filósofo, Vélez es un ferviente lector. Luego de trabajar en su taller dedica buena parte de su tiempo a leer. Lee literatura, historia, ensayos, actualidad nacional y mundial, columnas de opinión.

Entre los autores que admira están el peruano Mario Vargas Llosa, el británico Joseph Conrad y claro, el nobel de literatura colombiano Gabriel García Márquez, de quien aseguró haber leído la mayor parte de sus obras.

Vélez tiene otra afición: visitar a los amigos para conversar porque, dijo, “el diálogo también es construcción artística”.

Sobre el conjunto de obras que expone en la UPB, en las que prima la armonía y la estabilidad, comentó que es un resumen de su vida como artista, son algunos de sus mejores trabajos, allí está su esencia como escultor, que no solo esculpe hombres, aves y abrazos de figuras sino también retratos, entre esos, el más conocido es el de Juanes que está en el municipio de Carolina del Príncipe.

Actualmente trabaja en una serie de mármoles eróticos, muy abstractos, y pequeños retratos para exponer a colonias de artistas en Nueva York.

POR: MÓNICA MARÍA JIMÉNEZ RUIZ, "Esculturas con sentido práctico y humanista en Medellín",  EL TIEMPO (en linea), 20 de Abril del 2015, (Consultado: 27 de Abril del 2015), Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/esculturas-con-sentido-practic...

Foto: Guillermo Ossa